Numerosos estudios científicos han establecido que los genes desempeñan un papel importante en la tendencia al alza excesiva de peso.
• El peso corporal de los niños adoptados no
tiene ninguna relación con el peso corporal
de sus padres adoptivos, quienes los
alimentan y les enseñan sus hábitos
alimentarios. Su peso sí guarda una
correlación del 80 por ciento con sus padres
genéticos, a quienes nunca han conocido.
• Los gemelos idénticos (univitelinos), con los
mismos genes, muestran una semejanza de
peso corporal mucho mayor que los mellizos
fraternos (bivitelinos), cuyos genes son
diferentes.
• En ciertos grupos de personas, como la
tribu indígena Pima de Arizona, se da una
alta incidencia de obesidad grave. Estas
poblaciones se caracterizan también por
tasas de diabetes y enfermedades cardíacas
significativamente más altas que las de otros
grupos étnicos.
Es probable que nosotros llevemos gran cantidad de genes directamente relacionados con el peso. De la misma manera como algunos genes determinan el color de los ojos o la estatura, hay otros que afectan nuestro apetito, nuestra capacidad de sentirnos saciados o satisfechos, nuestro metabolismo, nuestra capacidad de almacenamiento de grasa e incluso nuestros niveles normales de actividad.